Misión de Costa Rica en Panamá, enero 2018

Misión de Costa Rica en Panamá, enero 2018

Costarricenses en Panamá

Orlando Reyes Chinchilla

El señor Orlando Reyes tiene casi 40 años de residir en Panamá. Llegó un 22 de abril, durante el gobierno del presidente Luis Alberto Monge, se desempeñó en el cargo de Ministro Consejero en el área cultural y comercial de la Embajada de Costa Rica en Panamá.

Afirma que en ese entonces la Embajada se ubicaba detrás del Banco Nacional de vía España. Recuerda que conformaban un equipo de trabajo de pocos funcionarios, pero fue muy dinámico, porque hubo una constante interacción en el ámbito cultural con la sociedad panameña.

Nos comenta que lo vivido en Panamá ha sido una gran experiencia. Parte de su trabajo fue promover que estudiantes panameños viajaran a Costa Rica para que se formaran en el pensamiento de la social democracia. Gracias a ese proyecto unos dos mil panameños conocieron esta perspectiva política. Nos afirma que “muchos de los dirigentes se convirtieron en sociales demócratas y han hecho lo que es la democracia en Panamá, y me siento parte de esa vivencia”.

Destaca, que la Embajada de Costa Rica siempre tuvo una buena relación con el Gobierno de Panamá, debido a que, en esa época, el presidente Luis Alberto Monge era muy cercano diplomáticamente y se esforzaba por la promoción en el área del conocimiento. Por esta razón, la Embajada colaboraba en muchos eventos a nivel académico.

Posteriormente, culminó sus funciones en la Misión y regresó a Costa Rica para enfocarse en el desarrollo de su carrera profesional.  Se graduó en una Maestría en el Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (INCAE).  Nos comenta, que ocupó posiciones gerenciales, en una empresa de lámparas y en la Asociación Costarricense de Gerentes.

Además, fue docente en la Universidad de Costa Rica. En su momento, le plantearon la idea de abrir una universidad en Panamá, pero debido a la complejidad política y social que vivió el país en el año 1989, época de la invasión, no pudo llevar a cabo el proyecto.  Sin embargo, el señor Reyes retornó ese mismo año a Panamá con la intención de hacer un estudio factibilidad, y promover que los estudiantes panameños estudiaran en universidades privadas en Costa Rica.

Al superarse el período posterior a la invasión, llevó a cabo el plan de apertura de una universidad de capital costarricense en Panamá, uno de sus logros fue la creación del primer programa de maestrías en universidades privadas en el país. La institución inició con un aproximado de sesenta estudiantes, y en el transcurso de cuatro años creció a cinco mil estudiantes inscritos.

Asimismo, trabajó en conjunto con la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE), en la cual desarrolló consultorías e investigaciones de mercado. En los años siguientes, se propuso el proyecto de establecer una escuela primaria y secundaria, por lo que creó la institución Canadian International School Panamá, de la cual hoy es el Presidente Ejecutivo

Esta institución educativa tiene catorce años en el mercado, casi mil trescientos estudiantes egresados de bachillerato, por lo que deja un legado en la sociedad panameña. Su modelo, se basa en la formación en liderazgo, excelencia académica y emprendimiento de sus alumnos. Actualmente, se desarrollan proyectos paralelos como Canadian Tech Institute, dedicada a la formación en técnicos bilingües después de bachillerato. Y la creación de una nueva escuela llamada Global Internacional School, que está en proceso de aprobación.

La experiencia del señor Reyes en Panamá, le ha permitido observar la facilitad con la que se desarrollan de negocios en el país. Indica que los empresarios son personas muy dirigentes, toman sus riesgos y son visionarios. Por otra parte, menciona el crecimiento del país en temas de infraestructura y la prontitud con la que terminan los proyectos de construcción.

Manifiesta que, en el campo económico, Panamá es un destino atractivo para Costa Rica en cuanto a la comercialización de productos.   Se pueden encontrar marcas costarricenses posicionadas en el mercado.

Señala que existe una gran afinidad entre los pueblos de Panamá y Costa Rica, ambos países han procurado mantener relaciones muy cercanas. Esto ha permitido la transferencia de conocimiento en cuanto a educación y tecnología. Concluye que “Panamá, una nación hermana de Costa Rica, facilita mucho el acceso para los costarricenses”.

Al finalizar, nos deja la siguiente reflexión: “(Hace muchos años) … un panameño me dijo en Costa Rica que, si un día tenía que emigrar, me fuera a Panamá, porque era un país de fantasía donde todos los sueños se podrían lograr, y fue cierto, en Panamá todos mis sueños se han realizado y he dejado un legado”.

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