Embajada de Costa Rica en Panamá

Autor: embajada

En Primera Página- octubre 2018

En Primera Página- octubre 2018

Costarricenses en Panamá

Miriam Brenes Gutiérrez

Miriam Brenes es una costarricense que decidió desde joven desarrollar su carrera profesional en Panamá. Llegó al país en el año 2005, desde ese momento ha vivido experiencias de crecimiento en el ámbito profesional, deportivo y personal.

Afirma que cuando una persona tiene tanto tiempo viviendo en un lugar, este se va convirtiendo en “tu casa”, y se tienen muchos tipos de vivencias, pero destaca que su desarrollo como profesional ha sido una de sus experiencias más importantes. Como arquitecta, nos explica que un país como Panamá cuenta con un perfil urbano atractivo y retador para una profesional de su ramo.

Nos cuenta que, al graduarse de su carrera en Costa Rica, surgió la oportunidad de realizar una pasantía para la firma Mallol Arquitectos, en Ciudad de Panamá. Ella superó con creces el reto, por lo que la empresa le pidió que continuara trabajando para ellos como parte de su equipo. Comenta que, siendo tan joven, fue maravilloso trabajar para una empresa reconocida a nivel internacional, en la cual aprendió a diseñar grandes proyectos, que en Costa Rica considera le hubiera costado años poder realizar.

En su opinión, la firma que le dio la oportunidad de crecer por nueve años es más que un grupo de trabajo, son como su familia, de quienes está agradecida y considera al arquitecto Ignacio Mallol (padre) como su mentor. Actualmente, Miriam Brenes labora para una compañía de inversionistas extranjeros que diseñan proyectos a nivel local y en el exterior.

Cuenta que en los primeros viajes que realizó a Panamá pudo observar una ciudad con un crecimiento evidente y gran desarrollo inmobiliario. En ese momento, en los inicios de su carrera profesional, pensó “aquí me quedo y quiero ser parte de este crecimiento”.

Como anécdota cuenta que era curioso observar cómo el paisaje de la ciudad variaba, cada mes se podía distinguir un edificio nuevo y más alto. Además, le sorprende que Panamá se ha convertido en un país enriquecido culturalmente, ya que alberga personas de muchas nacionalidades.

Desde su experiencia, “los costarricenses somos bienvenidos en este país”, nuestra cultura es muy arraigada al núcleo familiar. Nos comparte que, “los panameños y los ticos somos diferentes, pero igual de cálidos” y el entorno familiar  es algo que compartimos.

Enfatiza que el crecimiento urbano en Panamá ha traído consigo el desarrollo de áreas verdes y espacios para que la población pueda practicar actividades al aire libre. En lo personal, ella se motivó a realizar actividades para disfrutar dichos espacios, por lo que eligió el ciclismo como su deporte diario.

Comenta, “la bicicleta es una de las mejores cosas que he hecho en mi vida”, desarrolla la perseverancia, disciplina, fuerza y una comunicación interna con uno mismo, elementos que se implementan día a día sin darte cuenta.

Lamentablemente, a inicios de este año, Miriam tuvo un accidente que la alejó del ciclismo y le ocasionó serias heridas en todo el cuerpo, en especial en una de sus piernas.

Ante esta difícil experiencia, ha salido adelante gracias a la ayuda de sus amigos y colegas, pero de igual forma en su proceso de recuperación tiene que someterse a una costosa operación que le ayude a recobrar la movilidad. Por este motivo, está organizando una campaña para apoyarse económicamente y más adelante ayudar a personas que, como ella, atraviesan un momento difícil. El mensaje que quiere transmitir con esta iniciativa es tener fortaleza y perseverancia ante la adversidad.

En Primera Página- septiembre 2018

En Primera Página- septiembre 2018

Costarricenses en Panamá

Rodolfo Rojas Álvarez

El señor Rodolfo Rojas ha dedicado su vida profesional a la administración. Trabajó durante muchos años para grandes compañías como Johnson & Johnson y Westinghouse Lighting. En la actualidad tiene su propio negocio dedicado a realizar consultorías de estrategia y operaciones para compañías multinacionales en mercados latinoamericanos.

Nos comenta que al inicio vino al Panamá por un contrato de dos años, pero su experiencia en el país fue grata, por lo que tiene 18 años ininterrumpidos de residir en Panamá.

Dentro de las experiencias vividas en Panamá, nos indica que hace unos años trabajó como Gerente de la empresa Sherwin Williams Paints; dado a su cargo, él debía visitar las sucursales de dicha compañía por todo el país. En una ocasión, se encontraba en la agencia de Paso Canoas cuando llegaron unos empresarios estadounidenses consultando la ubicación de la Zona Libre de Colón. El señor Rojas les explicó que se encontraban lejos de su destino, les sugirió que retornaran a la Ciudad de Panamá, les comento que él regresaría el lunes a la capital y él mismo los llevaría a Colón. Del resultado de ese gesto, surgió una gran amistad y la satisfacción de poder ayudar a alguien que lo necesitaba.

Asimismo, nos comenta que una anécdota que vivió tiempo atrás, fue al salir de una reunión por diversas circunstancias se transportó en un autobús ‘diablo rojo’. “Ha sido la mejor experiencia de transporte aquí en Panamá para mí”, la describe como un ambiente con una sinergia particular, ver a la gente conversando, algunos ocupados con el celular, un señor leyendo el periódico, la alegre música y las maniobras del conductor, siendo una muy grata experiencia.

En lo personal, nos cuenta que una vez por mes viaja a Costa Rica para realizar sus citas de negocios y visitar a su familia cercana, en especial a su hijo y su pequeño nieto. Nos afirma que para él la familia es muy importante.

En su criterio, Panamá es un país diferente a los otros países de la región, debido a su particularidad geográfica en torno al Canal. La ciudad capital es muy desarrollada en cuanto a su infraestructura y en el sector inmobiliario, en cambio las provincias del interior son más conservadoras y con calidez de pueblo.

Considera que entre Costa Rica y Panamá siempre ha habido un respeto entre los pueblos, hay una relación cercana. En cuanto a turismo, los panameños viajan a nuestro país a destinos de naturaleza y aventura, y a los costarricenses les atrae la ciudad, las compras y la impresionante infraestructura.

Como reflexión final afirma “no me canso de darle gracias a Dios de haberme dado la oportunidad de vivir en Panamá”. Concluye que, en su experiencia profesional fuera de Costa Rica, y en Panamá en particular, ha triunfado y ha logrado conocer muchas personas, lo que le ha traído la bendición de hacer negocios en este país.

En Primera Página-  julio 2018

En Primera Página- julio 2018

Costarricenses en Panamá

Katia Zamora Giralt

Desde hace treinta y tres años la señora Katia Zamora reside en Panamá.  Nos comenta que tiene más años de vivir en el país, de lo que vivió en Costa Rica. Recién graduada, se casó con un joven de nacionalidad panameña, realizó estudios en el Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (INCAE).

Vivieron un tiempo en Costa Rica, pero fue en el año 1985 que llegó a Panamá para dar inicio a una vida en el país que sería su segunda patria.  Los primeros años vivieron en David, pero por el complejo ambiente político y social de la invasión, se tuvieron que mudar en varias ocasiones, primero a Aguadulce, en la provincia de Coclé y posteriormente permaneció por un año en Costa Rica. Después de la invasión, regresa para vivir de forma permanente en Ciudad de Panamá, lugar en el que reside hace veintiocho años.

Nos comenta que ha tenido una linda vida en Panamá, disfruta la cercanía que tiene la ciudad con el mar, y por supuesto que en este lugar tiene su casa, su trabajo y su familia. En la actualidad, la señora Zamora, vive solamente con sus tres hijos, el mayor de treinta años, su segunda hija de veintisiete y la menor de dieciocho años. Es una mujer que se ha esforzado y después de su divorcio, ha llevado adelante a su familia emprendiendo su propio negocio.

En el plano laboral, nos comenta que siempre ha tenido un interés por las artes, ella es graduada de la carrera de decoración de interiores. En sus primeros años le fue complicado ejercer en la profesión, ya que la decoración no era algo tan llamativo en el mercado como lo es actualmente.

Por esta razón, la señora Zamora incursiona en el ámbito culinario, ya que nos comenta que siempre ha sido una virtud característica en su familia y que aprendió desde muy joven muchos secretos de la buena cocina. Afirma, que inició preparando repostería en su casa como empanadas de carne, empanadas al estilo argentino y dulces. Comenta que una fuente de inspiración para ella en la cocina, aparte de su madre y abuela, es la chef costarricense Flora Sobrado, mejor conocida como Tía Florita. Le tiene un gran agradecimiento y estima, ya que fue por medio de sus libros y programas de televisión que aprendió a elaborar sus propias recetas.  Sea éste un espacio de homenaje para esa gran Chef costarricense!

Conforme fue pasando el tiempo, tuvo la oportunidad de trabajar por ocho años para la compañía Nestlé, siendo la encargada de elaborar las recetas que se presentaban en las ediciones del folleto culinario “La buena mesa”, el cual se distribuía en toda la región centroamericana. Su función era preparar recetas, con base en los productos de la empresa y de las fotografías que le proporcionaban según la edición del folleto.

La experiencia de trabajar en la compañía, le sirvió para asumir su próximo objetivo que sería su propio negocio de alimentos y eventos, llamado “La Bonne Cuisine Panamá”. Su aprendizaje en la cocina ha sido constante, y enfatiza “que cuando a ti te gusta algo, siempre vas a buscar algo nuevo que aprender”, por lo que siempre busca innovar en la elaboración de sus platillos.

Le impresiona el cambio que ha tenido Panamá en los últimos años, en cuanto a la infraestructura, la Ciudad de Panamá se diferencia con sus edificios y su constante crecimiento. A nivel social Panamá y Costa Rica se complementan, “somos personas muy amables y nos llevamos bien entre sí”.

Al finalizar, nos afirma que ha llevado una vida muy feliz en Panamá, le gustaría en el futuro pasar unos años en su amada Costa Rica. No obstante, indica que “con lo bueno y con lo malo, he vivido muy bien en Panamá y la mejor decisión fue haberme quedado”.

En Primera Página-junio 2018

En Primera Página-junio 2018

Costarricenses en Panamá

Alvaro Cruz Ibarra

El señor Álvaro Cruz tiene veinte años de vivir en Panamá. Tiene muy presente su fecha de llegada al país: 04 de enero de 1998, siendo muy joven e iniciando su vida laboral. En ese entonces, la empresa a la que trabajaba y en la que se desempeñaba como distribuidor oficial de Nokia en Costa Rica, se le solicitó enviar personal costarricense para dar soporte y ayudar a consolidar la marca Nokia en Panamá, esto debido a que la empresa Cable and Wireless había ganado una licencia como operador de celular.

Nos comenta que trabajó con los operadores y el distribuidor de esa empresa por un periodo de cinco años, tiempo en el cual conoció a la que hoy es su esposa  de nacionalidad panameña, la señora Lil Rodríguez. Luego de su boda en el 2003 deciden vivir unos años en Costa Rica, y dedicarse el señor Cruz al negocio de las máquinas vending de café y snacks. En esa época, nace en Costa Rica a su primer hijo, Alejandro. En el año 2008 regresan a Panamá. En este momento la familia Cruz Rodríguez tienen su segundo hijo, Felipe y años después a su hija menor, Sara.

Aprovechando su experiencia comercial de varios años, decide emprender su propio negocio, Grupo INCO, dedicado a la inteligencia comercial y la mejora de sistemas. Nos indica que la compañía está en Costa Rica, con oficinas en Panamá, se enfocan en análisis de datos y dar soluciones de negocios a sus clientes.

Afirma que tiene la oportunidad de vivir la realidad de ambos países ya que viaja constantemente entre Panamá y Costa Rica. Por ejemplo, le impresiona de Panamá el desarrollo inmobiliario y capacidad de llevar a cabo grandes proyectos de infraestructura en un corto tiempo, entre ellos la construcción de la línea del metro, construcción de la Cinta Costera y los Corredores. Añade que las mejoras en la carretera Interamericana (Panamá – Costa Rica) ha sido algo beneficioso, ya que le permite a él y su familia viajar a Costa Rica de forma más rápida y cómoda.

En temas de tecnología, comenta que Panamá está avanzando, ya las personas se comunican de mejor forma por los medios tecnológicos y agiliza los negocios. Además, nos menciona que Panamá está implementando una política de datos abiertos y de transparencia, permitiendo que los usuarios puedan acceder a la información actualizada que brindan las instituciones públicas.

Asegura que Costa Rica y Panamá se complementan en muchos sentidos. Un ejemplo claro es en el área comercial, el constante intercambio de productos y servicios entre ambos países. En materia de turismo, los panameños visitan a Costa Rica para vivir experiencias cerca de la naturaleza. Los costarricenses ven a Panamá como un destino cercano para realizar compras a un mejor precio. Socialmente, el fútbol ha acercado a las poblaciones  y se sienten más unidos.

Al finalizar nos dice que tener una familia costarricense-panameña es interesante, ya que en ambos países se siente en casa y es una mezcla de tradiciones y costumbres. Cuando le preguntan, cual país le gusta más, nos afirma que es como si le preguntaran “¿si me gustan las frutas?, una es una pera y la otra es una manzana, son distintas, pero ambas son deliciosas”, lo mismo sucede con Costa Rica y Panamá son distintos, pero cada uno tiene su encanto.

En Primera Página-mayo 2018

En Primera Página-mayo 2018

Costarricenses en Panamá

Danilo Quesada Marín

El señor Danilo Quesada Marín reside en Panamá hace treinta y cinco años, los cuales le han permitido a él y a su familia crecer y saber aprovechar las oportunidades que les ofrece este país.

Este costarricense, oriundo de Cartago, llegó en el año de 1983 debido a que la empresa para la cual laboraba decidió expatriarlo para administrar su sucursal en Panamá, por lo cual junto a su esposa y dos hijas de corta edad se trasladan e inician un proyecto de vida que hasta la fecha los mantiene por estas tierras.

Nos comenta que los primeros años fueron muy complicados, ya que no era fácil dirigir una compañía en un país que estaba pasando por un entorno económico y político complejo. De sus experiencias, comenta que, en los años previos a la invasión de 1989, el sector bancario se puso muy rígido a tal punto que la gestión de pago a sus empleados o proveedores no se podía realizar mediante cheques, por lo cual que se llegó al punto de realizar trueques como modo de pago. Como ejemplo, en una ocasión un cliente les pagó con quintales de azúcar, los cuales fueron utilizados a su vez, para pagar a sus empleados quienes igualmente los utilizaron para venderlos o darlo a sus familiares.

Años después, decide tomar la iniciativa y arriesgarse a formar su propia empresa, la cual se mantiene hasta la fecha, dedicada a la asesoría y comercialización de equipos de fumigación. Entre sus principales clientes destacan los del sector alimentario. En la actualidad el señor Danilo, ya se encuentra jubilado, no obstante, sigue presente en algunos temas de su negocio, el cual es dirigido por una de sus hijas.

Como enseñanza nos invita a pensar en que “Panamá es un país de oportunidades, solamente hay que tomar en cuenta lo que hay a nuestro alrededor”.

Considera que Panamá y Costa Rica, tienen muchas cosas por aprender uno del otro, y cita como ejemplos que en Panamá es mucho más ágil la tramitología para abrir una empresa y Costa Rica es un país donde el turismo y los recursos naturales se aprovechan de una mejor manera.

Se siente agradecido con este país que acogió a su familia y le permitió haber logrado establecer su propio negocio y ver a sus dos hijas crecer y desenvolverse como profesionales. Cuando llegó a Panamá el plan familiar era mantenerse solo dos años sin embargo las oportunidades hicieron que su vida se desarrollara un poco lejos de la tierra que lo vio nacer.

En Primera Página- abril 2018

En Primera Página- abril 2018

Costarricenses en Panamá

Elyin Hernández y Karol Muñoz

Elyin Hernández y Karol Muñoz son una pareja de costarricenses que han vivido por dieciocho años en Panamá junto a su hijo Fabián, período en el que han experimentado el proceso de adaptación a una nueva cultura  y estilo de vida.

En el año 2000, el señor Elyin Hernández trabajaba en Costa Rica como encargado del antiguo Autódromo La Guácima, cuando éste fue vendido, decide viajar a Panamá para iniciar un negocio junto a un amigo costarricense y dos empresarios panameños en la organización de carreras de autos en el país.

En un inicio, los eventos se realizaban en el aeropuerto de Coronado, posteriormente se movieron a otra pista ubicada en Chame, en ese lugar organizaron carreras de autos por siete años. Conforme el paso del tiempo, unos empresarios panameños les invitaron a formar parte de  la planificación de campeonatos nacionales de autocross, motocross y Go Kart. Asimismo, han trabajado con varias productoras internacionales, entre ellas RPM TV en Costa Rica, la cual les encargó la organización del evento Monster Jam por primera vez en Panamá, años después designan al señor Hernández como representante de RPM TV en Panamá.

Con los años, el tema del automovilismo fue perdiendo relevancia, por lo que esta familia tomó otro rumbo de negocios en Panamá. La experiencia adquirida durante estos años les sirvió para ganar la confianza de empresas en la realización de eventos o mega eventos. Nos comentan, que parte del éxito de su empresa ha sido el trabajo en equipo, ya que Karol labora en la parte administrativa y financiera de los eventos que organizan.

Respecto de Panamá, manifiestan que a lo largo de estos años se ha transformado la infraestructura del país. Hasta hace una década, no habían tantos edificios como los que existen hoy en día, ha cambiado muchísimo para bien, hay más áreas recreativas, parques, una ciclovía y seguridad para la ciudadanía.

Indican que el metro y el metrobús dieron un giro al transporte público y a la movilidad de este país. Asimismo, han notado un buen avance en el tema del servicio al cliente, debido a su gran crecimiento en la industria hotelera y la atracción de turistas mediante sus tres aeropuertos internacionales. La economía en Panamá ha crecido en los últimos años, y notan la presencia de empresas internacionales y de logística, entre ellas empresas costarricenses que dan servicios en Panamá.

Afirman que Costa Rica y Panamá se complementan como vecinos, ya que Panamá tiene influencia económica la cual atrae a profesionales del exterior, entre ellos los costarricenses que trabajan en empresas locales. Considera que la gente en Panamá percibe en general a los costarricenses como buenos vecinos, que los panameños se sienten próximos a los costarricenses y los ayudan.

Parte de la experiencia de esta familia en Panamá, ha sido el estar muy unida a la colonia costarricense residente, con la cual organizan eventos que aportan a la población de ambos países, entre ellas mencionan la participación en una fiesta para los niños de las Aldeas Infantiles SOS, o en años anteriores brindarle un abrigo y comida a las personas indigentes. Mencionan, que no hay valor económico que pueda retribuir esa experiencia única. Afirman, “no es solo deprenderse de lo que tenemos, sino incentivar a los demás a colaborar con las personas que más lo necesitan”.

Asimismo, la comunidad costarricense en Panamá ha mostrado solidaridad  ante desastres naturales en nuestro país, y se ha unido para ofrecer aporte económico o material para sus connacionales.

Karol nos menciona que desde su vivencia, el “orientar a los costarricenses que llegan a Panamá es muy satisfactorio y entre todos nos ayudamos.”

Comentan que en su momento vivieron ese proceso de adaptación y transmitirle esas vivencias a los demás, ha sido muy gratificante. Entre sus anécdotas, nos cuentan que demoraron tres días haciendo fila para realizar su proceso por el trámite migratorio en Panamá, en esa ocasión fueron algunos amigos panameños quienes los asistieron  y apoyaron.

El motivo de formar parte de la colonia costarricense en Panamá y de liderar el grupo “Ticos en Panamá”, es lograr que los y las compatriotas se involucren y quieran ayudar a las demás personas.

En Primera Página-marzo 2018

En Primera Página-marzo 2018

Costarricenses en Panamá

Vonnia Sánchez Ruiz

La señora Vonnia Sánchez Ruiz y su familia tienen once años viviendo en el país, en el trascurso de ese tiempo ha tenido la gran experiencia de ser madre de tres niños. Valora lo enriquecedor que es para ella verlos crecer y que se sientan parte tanto de Costa Rica como de Panamá. Asimismo, en el ámbito profesional esta costarricense se desempeña como consultora financiera en Panamá.

Nos comenta que, antes de residir definitivamente en Panamá, viajaba con frecuencia, debido a que la institución bancaria en la trabajaba en Costa Rica realizaba el proceso de apertura de una sucursal en el país. De igual forma, su esposo se interesó en el desarrollo de negocios con la Fundación de Ciudad del Saber, específicamente en el área de salud, y valoraron el potencial de abrir una oficina para desarrollar su operación a nivel regional.

Es así como desde el año 2007, ella y su esposo decidieron establecerse en Panamá, la señora Sánchez siguió laborando como asociada en una firma de banca de inversión, su función es ser un enlace entre los fondos de inversión en Panamá, Estados Unidos o Europa y las empresas ubicadas en Centroamérica y Suramérica. Afirma, que este trabajo se caracteriza por la flexibilidad que le permite desarrollarse profesionalmente y como madre.

Nos comenta que, con el paso del tiempo la Ciudad de Panamá se ha transformado en términos de infraestructura, para ella fue impactante el cambio del paisaje de la ciudad con tantos edificios y ampliaciones de la calle. Cuando ella visitó Panamá por primera vez, la Cinta Costera no existía, solamente era una calle con dos vías, concluye que el desarrollo de infraestructura es más dinámico que en Costa Rica. También, le llama la atención el aumento de población extranjera, y más que todo su desarrollo comercial y financiero en el área de la capital.

Considera que Panamá y Costa Rica, tienen una afinidad natural.  Desde su perspectiva, Panamá ha sido un país muy activo en lo referente a atracción de inversiones, por lo que ha producido que muchas operaciones a nivel latinoamericano se establezcan en el país, siendo esto un factor positivo en cuanto a generación de empleo local e internacional, entre ellos la colocación de profesionales costarricenses en el mercado laboral panameño. En cuanto a turismo, Costa Rica es un destino que les atrae a los panameños por su riqueza natural y para los costarricenses Panamá es interesante principalmente por turismo de compras y el Canal.

Concluye, que en Panamá la han recibido muy bien a ella y a su familia, está muy agradecida y le alegra contribuir desde su puesto al desarrollo del país. Nos deja una frase “yo creo que Costa Rica y Panamá son buenos vecinos, buenos amigos y buenos socios”, cuando han surgido temas en común como seguridad, fronteras o aduanas siempre se observa la disposición de cooperación y afinidad en ambas partes y continúan estrechando los lazos cordiales que históricamente han tenido.

En Primera Página- febrero 2018

En Primera Página- febrero 2018

Costarricenses en Panamá

Alexander Barrantes

El día 02 de febrero, los Vicecancilleres de Costa Rica y Panamá se reunieron con el objetivo de revisar la agenda bilateral de ambos países. El objetivo de la sesión fue la preparación de los temas a tratar en la Visita Oficial del Presidente Juan Carlos Varela a Costa Rica el próximo mes de marzo, se abordaron puntos como el fomento del turismo  y la coordinación de reuniones entre las Autoridades de Seguridad, Migración y Aduanas de Costa Rica y Panamá.

Asimismo, en la sesión participaron funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores de Panamá, y la Ministra Consejera, la señora Ingrid Picado Monge.

En Primera Página- enero 2018

En Primera Página- enero 2018

Costarricenses en Panamá

Orlando Reyes Chinchilla

El señor Orlando Reyes tiene casi 40 años de residir en Panamá. Llegó un 22 de abril, durante el gobierno del presidente Luis Alberto Monge, se desempeñó en el cargo de Ministro Consejero en el área cultural y comercial de la Embajada de Costa Rica en Panamá.

Afirma que en ese entonces la Embajada se ubicaba detrás del Banco Nacional de vía España. Recuerda que conformaban un equipo de trabajo de pocos funcionarios, pero fue muy dinámico, porque hubo una constante interacción en el ámbito cultural con la sociedad panameña.

Nos comenta que lo vivido en Panamá ha sido una gran experiencia. Parte de su trabajo fue promover que estudiantes panameños viajaran a Costa Rica para que se formaran en el pensamiento de la social democracia. Gracias a ese proyecto unos dos mil panameños conocieron esta perspectiva política. Nos afirma que “muchos de los dirigentes se convirtieron en sociales demócratas y han hecho lo que es la democracia en Panamá, y me siento parte de esa vivencia”.

Destaca, que la Embajada de Costa Rica siempre tuvo una buena relación con el Gobierno de Panamá, debido a que, en esa época, el presidente Luis Alberto Monge era muy cercano diplomáticamente y se esforzaba por la promoción en el área del conocimiento. Por esta razón, la Embajada colaboraba en muchos eventos a nivel académico.

Posteriormente, culminó sus funciones en la Misión y regresó a Costa Rica para enfocarse en el desarrollo de su carrera profesional.  Se graduó en una Maestría en el Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (INCAE).  Nos comenta, que ocupó posiciones gerenciales, en una empresa de lámparas y en la Asociación Costarricense de Gerentes.

Además, fue docente en la Universidad de Costa Rica. En su momento, le plantearon la idea de abrir una universidad en Panamá, pero debido a la complejidad política y social que vivió el país en el año 1989, época de la invasión, no pudo llevar a cabo el proyecto.  Sin embargo, el señor Reyes retornó ese mismo año a Panamá con la intención de hacer un estudio factibilidad, y promover que los estudiantes panameños estudiaran en universidades privadas en Costa Rica.

Al superarse el período posterior a la invasión, llevó a cabo el plan de apertura de una universidad de capital costarricense en Panamá, uno de sus logros fue la creación del primer programa de maestrías en universidades privadas en el país. La institución inició con un aproximado de sesenta estudiantes, y en el transcurso de cuatro años creció a cinco mil estudiantes inscritos.

Asimismo, trabajó en conjunto con la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE), en la cual desarrolló consultorías e investigaciones de mercado. En los años siguientes, se propuso el proyecto de establecer una escuela primaria y secundaria, por lo que creó la institución Canadian International School Panamá, de la cual hoy es el Presidente Ejecutivo

Esta institución educativa tiene catorce años en el mercado, casi mil trescientos estudiantes egresados de bachillerato, por lo que deja un legado en la sociedad panameña. Su modelo, se basa en la formación en liderazgo, excelencia académica y emprendimiento de sus alumnos. Actualmente, se desarrollan proyectos paralelos como Canadian Tech Institute, dedicada a la formación en técnicos bilingües después de bachillerato. Y la creación de una nueva escuela llamada Global Internacional School, que está en proceso de aprobación.

La experiencia del señor Reyes en Panamá, le ha permitido observar la facilitad con la que se desarrollan de negocios en el país. Indica que los empresarios son personas muy dirigentes, toman sus riesgos y son visionarios. Por otra parte, menciona el crecimiento del país en temas de infraestructura y la prontitud con la que terminan los proyectos de construcción.

Manifiesta que, en el campo económico, Panamá es un destino atractivo para Costa Rica en cuanto a la comercialización de productos.   Se pueden encontrar marcas costarricenses posicionadas en el mercado.

Señala que existe una gran afinidad entre los pueblos de Panamá y Costa Rica, ambos países han procurado mantener relaciones muy cercanas. Esto ha permitido la transferencia de conocimiento en cuanto a educación y tecnología. Concluye que “Panamá, una nación hermana de Costa Rica, facilita mucho el acceso para los costarricenses”.

Al finalizar, nos deja la siguiente reflexión: “(Hace muchos años) … un panameño me dijo en Costa Rica que, si un día tenía que emigrar, me fuera a Panamá, porque era un país de fantasía donde todos los sueños se podrían lograr, y fue cierto, en Panamá todos mis sueños se han realizado y he dejado un legado”.